Hay infraestructuras que, sin hacer ruido, cambian la vida cotidiana de miles de personas. En Dopec nos hemos especializado en resolver un tipo de reto muy concreto: conectar barrios separados por una barrera física.
En Sant Just Desvern, la B-23 dividía el municipio de Sant Joan Despí y Cornellà de Llobregat. Allí hemos redactado el proyecto ejecutivo y dirigido la obra de una nueva plataforma para peatones y bicicletas que salva la vía y mejora, entre otras cosas, el acceso al Hospital Moisès Broggi.
En Lleida, el reto era distinto: la estación de tren actuaba como una barrera entre barrios, y el soterramiento resultaba económicamente inviable. El Ayuntamiento nos encargó un estudio de alternativas, y planteamos un sistema de pasarelas elevadas que permite atravesar la estación sin tocar la cota de las vías.
Dos soluciones técnicas muy diferentes para un mismo objetivo: que ninguna infraestructura sea una excusa para que un barrio quede aislado de otro.
